Religiosa y misionera católica
Nombre de nacimiento: Anjezë Gonxhe Bojaxhiu
Origen: Albanés
Congregación: Misioneras de la Caridad
Reconocimientos: Premio Nobel de la Paz (1979)
Canonización: 4 de septiembre de 2016
Conocida como: Madre Teresa de Calcuta
Teresa de Calcuta nació el 26 de agosto de 1910 en Skopie, entonces perteneciente al Imperio otomano y hoy capital de Macedonia del Norte. Su nombre de nacimiento era Anjezë Gonxhe Bojaxhiu. De origen albanés, fue una religiosa católica que desarrolló su labor en la India y fundó las Misioneras de la Caridad, congregación dedicada a atender a enfermos, personas abandonadas y habitantes de los barrios más pobres. Recibió el Premio Nobel de la Paz en 1979 y fue canonizada en 2016.
Su figura adquirió una proyección internacional que trascendió el ámbito religioso. El sari blanco con tres franjas azules se convirtió en el distintivo de una organización presente en numerosos países. Su trayectoria, sin embargo, también suscitó críticas sobre la calidad de la asistencia médica, la administración de donaciones y su concepción religiosa del sufrimiento.
Infancia y formación religiosa
Fue hija de Nikola Bojaxhiu, comerciante de origen albanés, y Dranafile Bojaxhiu, de soltera Bernai. Tuvo dos hermanos mayores, Aga y Lazar. La muerte de su padre, cuando ella tenía aproximadamente ocho años, dejó a la familia en dificultades económicas. Su madre asumió el sostenimiento del hogar y ejerció una influencia decisiva en su educación religiosa.
Creció en una ciudad balcánica de considerable diversidad étnica y confesional. Participó en las actividades de la parroquia jesuita del Sagrado Corazón y se interesó por las misiones católicas en Asia.
En septiembre de 1928, a los dieciocho años, abandonó su hogar para ingresar en las Hermanas de Loreto, congregación irlandesa que mantenía establecimientos educativos en la India. Adoptó el nombre religioso de Teresa en homenaje a santa Teresa de Lisieux y comenzó a aprender inglés, lengua empleada en la enseñanza de la congregación.
Llegó a Calcuta el 6 de enero de 1929. El 24 de mayo de 1931 pronunció sus primeros votos religiosos y comenzó a enseñar en la escuela femenina de St. Mary, vinculada a las Hermanas de Loreto. El 24 de mayo de 1937 realizó su profesión perpetua y pasó a ser conocida como Madre Teresa. Continuó trabajando como profesora hasta convertirse en directora del centro en 1944.
Calcuta: hambre, violencia y pobreza
La ciudad donde Teresa ejercía la docencia atravesó una de las etapas más difíciles de su historia. Durante la Segunda Guerra Mundial, Calcuta se convirtió en un importante centro logístico británico, mientras la inflación, la escasez de alimentos y los desplazamientos de población agravaban las condiciones de vida.
La hambruna de Bengala de 1943 causó millones de muertos en la región. Numerosos campesinos empobrecidos llegaron a Calcuta buscando alimentos y trabajo. Las calles acogieron a familias desnutridas, enfermos y personas que habían perdido sus medios de subsistencia. En agosto de 1946, la ciudad sufrió además una oleada de violencia entre comunidades hindúes y musulmanas que dejó miles de víctimas. La independencia y partición de la India en 1947 provocaron nuevos desplazamientos humanos.
Este escenario permite comprender la dimensión concreta de la pobreza que Teresa conocía fuera del convento. No se trataba únicamente de la desigualdad habitual en una gran ciudad colonial, sino de las consecuencias acumuladas de la guerra, la hambruna, las enfermedades y los conflictos políticos.
La llamada dentro de la llamada
El 10 de septiembre de 1946, durante un viaje en tren hacia Darjeeling para realizar un retiro espiritual, experimentó lo que describió como una nueva llamada de Dios. Según su testimonio, sintió que debía abandonar la enseñanza conventual y dedicar su vida a atender personalmente a quienes sufrían situaciones extremas de abandono.
Denominó aquella experiencia «la llamada dentro de la llamada». Durante casi dos años solicitó autorización eclesiástica para emprender su nueva misión. El 17 de agosto de 1948 abandonó el convento de Loreto, conservando su condición religiosa, y adoptó el sari blanco con franjas azules que identificaría posteriormente a las Misioneras de la Caridad.
Tras recibir formación básica de enfermería en Patna, regresó a Calcuta. El 21 de diciembre de 1948 comenzó sus visitas a los barrios pobres. Según la documentación conservada por su congregación, atendió a niños con heridas, asistió a personas enfermas en las calles y visitó a una mujer que agonizaba por desnutrición y tuberculosis.
Comenzó también a enseñar a niños sin escolarizar en el barrio de Motijheel. Carecía inicialmente de instalaciones propias y de una organización estable. Aquella etapa supuso un cambio radical respecto a sus años como directora de una escuela: pasó de una comunidad conventual con recursos y normas establecidos a una actividad que debía organizar personalmente, conseguir apoyos y sostener día tras día.
Fundación de las Misioneras de la Caridad
La iniciativa comenzó a atraer a antiguas alumnas y colaboradoras. Teresa estableció una disciplina comunitaria exigente, basada en la oración, la obediencia, la vida sencilla y la atención directa a personas necesitadas. Su capacidad organizativa se manifestó en la transformación de aquel pequeño grupo en una comunidad religiosa estable.
El 7 de octubre de 1950 recibió autorización eclesiástica para fundar las Misioneras de la Caridad. La congregación incorporó a los tres votos religiosos tradicionales —pobreza, castidad y obediencia— un cuarto compromiso específico: el servicio gratuito a las personas más pobres.
En 1952 abrió Nirmal Hriday, un hogar destinado a acoger a moribundos abandonados. En 1955 estableció Shishu Bhavan para niños sin hogar o sin cuidados familiares, y en 1957 comenzó a desarrollar servicios móviles destinados a enfermos de lepra.
Teresa dirigía una comunidad con reglas estrictas y una marcada austeridad material. La ampliación de sus actividades exigió formar religiosas, distribuir responsabilidades, obtener edificios y coordinar donaciones. Su autoridad interna se apoyaba tanto en la condición de fundadora como en la disciplina religiosa de la congregación.
La primera fundación fuera de Calcuta se estableció en Ranchi en 1959. En 1965, durante el pontificado de Pablo VI, las Misioneras de la Caridad obtuvieron reconocimiento pontificio y comenzaron su expansión internacional con una comunidad en Venezuela. Posteriormente abrieron establecimientos en otros continentes.
Reconocimiento internacional y Premio Nobel
Su labor adquirió creciente notoriedad durante las décadas de 1960 y 1970. Recibió el Premio Ramón Magsaysay en 1962 y el Premio de la Paz Juan XXIII en 1971. El documental Something Beautiful for God, realizado por Malcolm Muggeridge, contribuyó a difundir su figura internacionalmente.
En 1979 recibió el Premio Nobel de la Paz por su trabajo con personas pobres y abandonadas. Durante su intervención en Oslo relacionó la paz con la atención a los más vulnerables, pero también defendió su oposición al aborto, una posición coherente con su interpretación de la doctrina católica.
El Nobel multiplicó su visibilidad pública y la convirtió en una interlocutora de dirigentes políticos, instituciones religiosas y organizaciones internacionales. Entre quienes reconocieron su labor se encontraba Indira Gandhi, primera ministra de la India. Su influencia se extendió mucho más allá de los establecimientos que administraba directamente.
Críticas a la asistencia y a las donaciones
Las críticas a Teresa de Calcuta se concentraron en tres cuestiones diferentes: las condiciones materiales de determinados centros, la calidad de la atención sanitaria y el uso de los recursos económicos recibidos. Conviene distinguirlas porque no todas cuentan con el mismo tipo de pruebas.
El médico británico Robin Fox publicó el 17 de septiembre de 1994, en la revista The Lancet, sus observaciones sobre una casa de acogida para moribundos de las Misioneras de la Caridad. Cuestionó la insuficiente supervisión médica y las dificultades para establecer diagnósticos y proporcionar tratamientos analgésicos adecuados. Su testimonio constituye una crítica médica identificable, aunque no equivale a una evaluación sistemática de todos los establecimientos de la organización.
El periodista y escritor Christopher Hitchens desarrolló una crítica más amplia en el documental Hell's Angel (1994) y en su libro The Missionary Position: Mother Teresa in Theory and Practice (1995), publicado en español como La posición del misionero. Sostuvo que la imagen pública de Teresa ocultaba prácticas asistenciales deficientes y cuestionó el destino de las cuantiosas donaciones recibidas por la congregación. También denunció lo que consideraba una actitud de resignación religiosa ante el sufrimiento y la pobreza.
Uno de los casos más polémicos fue su relación con Charles Keating, financiero estadounidense condenado por delitos vinculados al escándalo de las cajas de ahorro. Keating había realizado importantes donaciones a su organización y Teresa escribió una carta en su favor. El fiscal Paul Turley le solicitó que devolviera fondos procedentes, según su argumentación, del patrimonio obtenido mediante el fraude. Hitchens utilizó el episodio para cuestionar el criterio con el que la religiosa aceptaba dinero de determinados benefactores. El caso no demuestra por sí solo una apropiación personal ni permite establecer el destino de todas las donaciones.
También recibió críticas por sus relaciones públicas con dirigentes autoritarios, entre ellos Jean-Claude Duvalier en Haití, y por sus posiciones contrarias al aborto, la anticoncepción y el divorcio. Sus detractores consideraban que determinadas convicciones religiosas entraban en conflicto con las necesidades sanitarias y los derechos de las mujeres.
Estas controversias reflejan una tensión central de su proyecto: la diferencia entre ofrecer consuelo espiritual, proporcionar cuidados básicos y garantizar una asistencia médica conforme a criterios clínicos. La congregación defendía su función de acogida y atención a personas que frecuentemente carecían de otras alternativas. Esa finalidad no elimina, sin embargo, la necesidad de examinar críticamente sus procedimientos.
La oscuridad de su vida interior
Una dimensión poco conocida de su personalidad salió a la luz después de su muerte. La publicación en 2007 de Mother Teresa: Come Be My Light, una recopilación de cartas privadas editada por el sacerdote Brian Kolodiejchuk, reveló que durante décadas atravesó una profunda crisis espiritual.
En su correspondencia con confesores y consejeros describía una prolongada sensación de ausencia de Dios, soledad interior y dificultad para experimentar la fe que públicamente predicaba. No se trató de una vacilación pasajera, sino de una experiencia persistente que acompañó buena parte de su vida religiosa.
El contraste resulta biográficamente significativo: mientras dirigía una organización internacional fundada sobre sus convicciones religiosas, vivía en privado una intensa sensación de vacío espiritual. Pese a ello, mantuvo sus prácticas de oración, su disciplina comunitaria y el trabajo asistencial. Las cartas permiten conocer esa contradicción sin necesidad de atribuirle motivaciones psicológicas que los documentos no permiten demostrar.
Últimos años y muerte
Durante sus últimos años sufrió diversas enfermedades, especialmente problemas cardíacos. En 1989 le fue implantado un marcapasos y posteriormente padeció nuevas complicaciones que limitaron su actividad.
En marzo de 1997 dejó la dirección de las Misioneras de la Caridad. La religiosa Nirmala Joshi fue elegida para sucederla.
Teresa de Calcuta falleció el 5 de septiembre de 1997 en Calcuta, a los 87 años. El Gobierno de la India le concedió un funeral de Estado, reconocimiento excepcional para una religiosa nacida fuera del país.
Según las cifras difundidas por las propias Misioneras de la Caridad, en el momento de su muerte la congregación contaba con 3.914 religiosas distribuidas en 594 misiones de 123 países. La organización que había comenzado con una pequeña comunidad de mujeres se había convertido en una red asistencial internacional.
Beatificación y canonización
El proceso de reconocimiento religioso avanzó con una rapidez poco habitual. Juan Pablo II autorizó que comenzara la causa de canonización sin esperar los cinco años normalmente exigidos desde la muerte de un candidato.
Fue beatificada el 19 de octubre de 2003, tras el reconocimiento eclesiástico de una curación atribuida a su intercesión. El 4 de septiembre de 2016, el papa Francisco la canonizó en Roma.
Para la canonización, la Iglesia católica reconoció como milagrosa la recuperación del brasileño Marcilio Haddad Andrino, que había sufrido una grave enfermedad cerebral. El caso fue evaluado dentro del procedimiento eclesiástico correspondiente. Su reconocimiento como milagro pertenece al juicio religioso de la Iglesia y no debe confundirse con una demostración científica de intervención sobrenatural.
Su festividad litúrgica se celebra el 5 de septiembre, aniversario de su muerte.
Legado
La congregación fundada por Teresa de Calcuta continuó creciendo después de su fallecimiento. Según sus propios datos, en 2025 contaba con 5.076 religiosas y 754 misiones distribuidas en 138 países. Su actividad incluye hogares para enfermos y personas sin recursos, centros de alimentación, establecimientos infantiles y otros servicios asistenciales.
Su legado reúne dimensiones que no siempre pueden conciliarse: la atención personal a quienes habían sido abandonados, una disciplina religiosa rigurosa, controversias documentadas sobre determinadas prácticas y la persistencia de posiciones morales que suscitaron una fuerte oposición.
La trayectoria de Teresa de Calcuta no se explica únicamente por su reconocimiento internacional. Una antigua directora de escuela logró organizar y mantener durante décadas una comunidad religiosa con presencia mundial, mientras sus escritos privados revelan que aquella actividad convivía con una prolongada incertidumbre espiritual. Esa combinación de voluntad organizativa, convicción práctica y conflicto interior constituye uno de los rasgos más singulares de su biografía.